VÍCTIMA. La supuesta víctima que es una menor declaró y los psicólogos creen que no inventa la historia de que su paíno la violó
TESTIMONIO. El panorama de Jonathan Fabbro, denunciado por violar a su ahijada, está más negro que las uñas de Tarzán.
El martes 8 de de agosto, H., de apenas once años, ingresó a una sala especial del Cuerpo Médico Forense, que depende de la Corte Suprema de Argentina. La menor debía responder preguntas, que declarara en el contexto y mecanismo especial de una cámara Gesell.
El motivo de la cita era una acusación contra su paíno, el futbolista Jonathan Fabbro, quien habría abusado sexualmente, forzándola a practicarle sexo oral, eyaculándole en la boca, tocándole los pechos, en la casa de su abuela, en el auto del mediocampista, ex Cerro Porteño y pareja de la modelo Larissa Riquelme. Los abusos no habrían sido en una sola ocasión, sino en varias ocasiones durante al menos cinco años.

La cámara Gesell de H. fue presenciada por el abogado de la familia denunciante, Gastón Marano, por el perito Mariano Castex, por el perito de parte de la querella, Alejandro Basile, por el juez Quian Zavalía. Pero, del otro lado del vidrio espejado, la única interlocutora de la menor fue la psicóloga de la Corte Suprema a cargo de la pericia. El resto oyó, detrás del vidrio grueso, lo que H. decía a través de parlantes.
H. habló firme, resuelta. Respondió las inquietudes de la defensa de Fabbro que fueron transmitidas a la psicóloga, preguntas de la psicóloga misma. Escribió parte de su relato. También, graficó con muñecos los supuestos abusos cometidos por su padrino. Finalmente, ambos peritos de defensa y querella firmaron el análisis, en conformidad con la metodología.
Lo que dijera la menor y lo que luego dijera la psicóloga eran absolutamente clave. El resultado de la cámara Gesell de H. una inicial de fantasía, empleada para proteger su identidad se volvía un factor de gran peso para la defensa a cargo de Burlando. La semana pasada, ese resultado se conoció y fue integrado al expediente.
La psicóloga del Cuerpo Médico Forense aseveró que los dichos de H. son “verosímiles” en un muy alto grado y que la menor no fabula. Es decir, al acusar a Fabbro de delitos de violación, de acuerdo a una evaluación de una perito de la Corte Suprema, la menor podría estar diciendo la verdad.
“Shony” podría recibir hasta veinte años de prisión por el caso
La calificación del expediente en el Juzgado de Instrucción N.º 32 es la de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo. En el caso de que Jonathan Fabbro sea juzgado y encontrado culpable podría recibir hasta 20 años de cárcel, 15 es el máximo por abuso, otros cinco años pueden ser agregados por el agravante de vínculo.
REACCIÓN DE LARI
Lari Riquelme, novia de Jonathan Fabbro, al darse a conocer la noticia publicó en sus redes la imagen de un papel higiénico con la frase: “Para limpiarte con clase, ya que tanto te gusta vivir de la plata ajena. A la larga o la corta vas a pagar. Dios es justo”. ¿Fabbro es sobornado?

