“En nuestra casa la vida es muy ajetreada, trabajamos duro y es todo un poco loco, pero no podríamos vivir de otra manera” comentó el hombre, quien se sometió a una vasectomía durante el noveno embarazo, pero luego, arrepentido por no poder tener más hijos, revirtió la cirugía.
“Nos dispusimos a tener tres niños, pero disfrutamos de tenerlos alrededor. Somos adictos a tener a todos estos niños. Simplemente nos encanta”, contaron los padres, quienes, además de diez varones y nueve nenas –otro niño, Alfie, murió cuando la mamá estaba en la semana 23 de embarazo–, también tienen tres nietos.
Mantener a semejante familia, pese a que los primeros hijos ya son grandes y tienen su propio dinero, les cuesta unos 2 millones de guaraníes a la semana, ya que tienen que comprar, entre otras cosas, unos 18 litros de leche por día. Pese a todas las complicaciones de ser la familia más numerosa del Reino Unido y no recibir un subsidio especial de parte del Estado, el matrimonio, oriundo de Morecambe, Lancashire, no se arrepiente de haber traído tantos niños al mundo y asegura que ya no vendrán más. “Ahora podemos dedicarnos a disfrutar de los chicos”, comentaron.

