Dejó las drogas y el alcohol para cantarle a Dios

| Por Manuel Medina
MULTIFACÉTICO. César Alberto de mañana es locutor y en horas de la tarde es vendedor, y además es cantante.
  • CAMBIO RADICAL. Desde pequeño que incursionó en los vicios y hoy cuenta su historia
DISCO. El hombre contó que tiene dos discos grabados con composiciones propias y que ahora va con el tercero, de la mano de su querida esposa.

SAN LORENZO. Con la sonrisa que lo caracteriza y una voz imponente que conquista a los oyentes en la radio, César Alberto González, con 38 años, padre de 4 pequeños y casado hace más de 7 años, es un sobreviviente que dejó de lado el oscuro mundo de la adicción luego de que Dios tocó su corazón.

Siendo hijo de padres quinceañeros, criado por los abuelos paternos en San Juan Nepomuceno, departamento de Caazapá, y viniendo a la capital del país cuando era un niño, César empezó a trabajar desde los 10 años vendiendo caramelo por la calle. La etapa de juventud fue muy dura, ya que la falta de afecto y consejos de papá y mamá le hicieron mucha falta.

“Terminé mi escuela en el colegio San Martín de Asunción, y me mudaba cada tanto de lugar porque le empezaba a deber hasta al chipero. Hasta que llegue a San Lorenzo y ahí fue donde empecé en el mundo de las drogas y el alcohol”, contó.

Desde los 15 hasta los 21 años más o menos, la vida de César Alberto estaba entregada a las drogas y el alcohol, hasta el punto que tenía que robar para comprar su vicio.

Empece a fumar marihuana, oler cola de zapatero, inclusive a asaltar a personas. Muchas veces no es por malo que uno cae o hace, es por la junta o la desesperación de que papá y mamá no estuvieron, cuando me despertaba ya empezaba a fumar para olvidarme de todo”, contó el luchador.

El tiempo pasó hasta que un día la comunidad religiosa “San Juan Lucerito” lo invitó a participar de las actividades religiosas y todo cambió para él, ya que ellos le acompañaron en su proceso de superación de la adicción y vieron lo bueno que podía hacer y ser lejos de todos los vicios.

“Yo me iba en todos los retiros y lo primero que hacía era poner botellitas de 3 leones en mi mochila. Muchos de mis compañeros sabían que era drogadicto, otros no, hasta que me eligieron como líder y al querer ser mejor fue donde Dios tocó mi corazón, fue un proceso largo, pero acá estoy ahora”, dijo con voz de emoción César Alberto, quien recorre el país contando su testimonio de vida, ya que hace más de 20 años se despidió de ese mundo oscuro.

CANTANDO. César Alberto siempre está cantando y compartiendo con los jóvenes su testimonio de vida.

Locutor de mañana y vendedor ambulante en horas la tarde

Luchador y sacrificado, son los adjetivos más cercanos para calificar a César Alberto, ya que desde tempranas horas se encuentra de pie iniciando su actividad llevando a sus peques a la escuela y luego a hacer su programa de radio en Sembrador FM 88.7, una radio comunitaria de la “Ciudad Universitaria” y en horas de la tarde trabaja como vendedor ambulante, ofreciendo las manualidades que hace su querida esposa Lourdes Villasboa.

De lunes a viernes estoy en la radio Sembrador, los domingos tengo mi programa en radio María, donde conduzco con mi familia luego y así es nuestro día a día con mi gente”, relató el joven.

César vive en la zona de Calle’i, en un alquiler, aseguró que una de sus grandes metas ahora mismo es poder conseguir una casa propia para su familia y que confía en que Dios algún día le dará.

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