- GESTO. La intendenta de CDE le prometió que mantendría su puesto de trabajo
GUSTAVO GALEANO. Corresponsal
CIUDAD DEL ESTE. Una funcionaria municipal de CDE que hace un tiempo fue asaltada y baleada por dos motochorros soporta una terrible realidad al no poder valerse de sí misma, ya que quedó en silla de ruedas. “La bala sigue dentro de mi cuerpo”, contó Liza Beatriz Cáceres Talavera, quien desde entonces enfrenta la vida con la incondicional ayuda de su marido y su mayor fortaleza, su pequeño hijo.
Preocupada y sin saber qué le deparaba el futuro, de cómo haría para ganar algo de dinero en esas condiciones, en la mañana de ayer Beatriz se sorprendió con la visita de quien por largo tiempo fue su jefa, la intendenta Sandra Zacarías, quien sin pestañear le prometió que su puesto laboral y su sueldo los mantendrá durante su recuperación. Liza no pudo contener las lágrimas de tanta emoción.
Susana Talavera, la mamá, agradeció a doña Sandra por tan noble gesto y aseguró que la familia jamás fue abandonada por la administradora comunal. “Estamos muy contentos con la visita de la intendenta, para nosotros ella le salvó la vida, porque en el momento en que necesitamos ella nos ayudó, estamos muy agradecidas de corazón”, tiró emocionada la mamá.
Acompañaron a la jefa municipal su esposo Javier Zacarías, el diputado Elio Cabral y su lapa Perla de Cabral, quienes también prometieron asistencia incondicional.
EN EL CAMINO
Según los datos, la mujer fue atacada por dos sujetos que la siguieron sobre una motocicleta cuando volvía de una despensa ubicada en su barrio del km 10 de Ciudad del Este.

