De esa manera el artefacto enviaba los datos al correo de la empresa y desde ese momento se inició el operativo de rastreo del equipo y poder detener a la persona que tenía en su poder un objeto ajeno.
Tras el rastreo del celular robado se logró llegar hasta el trabajo de un guardia de seguridad privada. Al hombre lo detuvieron y él alega que encontró el teléfono camino a su puesto laboral.
De esta forma, Augusto Resquín Barreto, de 38 años, el guardia quedó aprehendido.

