Según el Ministerio de trabajo de Japón, en 2015 el número de víctimas alcanzó las 2.310 pero el Consejo Nacional en Defensa de las Víctimas de Karoshi, que así se llama la muerte por exceso de trabajo en Japón, la cifra puede llegar a las 10.000 víctimas anuales.
Si un juez determina que alguien murió por “Karoshi”, su familia recibe una compensación de unos 20.000 dólares por parte del gobierno y pagos de hasta 1,6 millones de dólares por parte de la compañía. Pero para que esto suceda, según Laura Tomás-Avellana, directora de la página web japonismo, el empleado tiene que haber trabajado un mínimo de “80 horas extra” a partir de esta cifra “se puede empezar a pensar que la muerte ha sido por exceso de trabajo”.
Dar más para los nipones
“Es lo más importante, forma parte de su cultura” y que lo normal es hacer horas extra, de lo contrario le estarían faltando al respeto a sus compañeros “como todos hacen horas extra, te sientes forzado a hacerlas tú también”.

