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De esto se habla Q'TAL!

Laura Martino: “Perdí mucho tiempo en la vida”

BELLA. Con orgullo cuenta su edad. Tiene 42 años, pero su belleza y juventud están intactas.
  • OTRA. Laura Martino nos sorprendió con muchas cosas en los últimos tiempos: se casó, declaró ser otra persona y vivir más feliz. Aquí nos cuenta todo sobre su nueva vida
CONDUCTORA. Uno de sus trabajos, conducir eventos.

Estás con muchos cambios en tu vida, en tus redes leímos que antes eras una persona y que ahora sos otra…

Esto se dio trabajando donde estoy ahora (programa de TV MQC). Un señor que yo pensé que era sexólogo, que había sido era pastor, hablaba de sexo en el matrimonio, lo que significaba… Aprendí mucho de lo que hablaba. Después me enteré de que era pastor…

En uno de tus posteos dijiste que no conocías a Dios, ¿eras atea?

La verdad que yo fui bautizada cuando era bebé por mis padres en la iglesia Católica, pero nunca se habló de Dios en mi casa. Considero que siempre respeté a todas las religiones, pero no practicaba ninguna. Era totalmente ignorante el tema. Nunca abrí una Biblia en mi vida. Este señor, cuando hablaba, me llamaba la atención. Siempre buscó coherencia en todo. Le buscaba la vuelta, le llamaba la atención. Mientras él capacitaba a las personas, yo le hacía más preguntas fuera de cámaras. Ahí me di cuenta de que las mismas cosas que yo quería en toda en mi vida, había sido, todo estaba en la Biblia. Primero me asusté, después dije qué hice todo este tiempo. ¡Qué hice, perdí mucho tiempo en la vida!

¿Nos podés contar cómo eras antes?

Lo que pasa es que yo, que vengo de muy de abajo, siempre creí que las puertas estaban en mí. Que si yo quiero algo, lo voy a alcanzar. Todos los libros de autoayuda que yo leí nos dicen que todo está en nosotros. Además, yo venía creciendo con una lucha contra el bullying desde 16 años.

¿Quién te hacía el bullying?

Mi papá, en medio de su temor porque yo crecía, me ponía grande, no me decía linda, me decía todo lo contrario. No me decía que era inteligente, me decía que era burra. Para mí eso era terrible, tiempo después entendí que era su manera de protegerme. Es lo que él creía que era lo correcto. A eso él le llama psicología a la inversa. Lo que no sabe es que me afectaba mucho. De ahí fue que me salto al modelaje, buscando creer en mí, buscando autoestima, buscando vencer esa inseguridad.

¿Y te ayudó?

Por un lado sí, por otro lado no. Yo no le perdonaba a mi papá. Hay un tema emocional. El modelaje te da un éxito por fuera, por no por dentro. Yo leía libros, los de autoayuda. Yo sentía que me ayudaban, porque aparentemente conseguía cosas. Si alguien me decía “no vas a poder”, ahí yo me esforzaba hasta conseguirlo. Pero también ese esfuerzo lo hacía para demostrar al otro que sí puedo. Era para los demás, no para mí. Terminaba de hacer algo grande, no me duraba mucho la felicidad. Era muy frágil, muy cortito, muy chiquitito. Muchas veces me decían, “qué malagradecida, tenés que agradecer a Dios por lo que lograste, tenés que ponerte feliz”. “¿Qué tiene que ver Dios con esto?”, preguntaba. “Sos bendecida, por eso tenés que agradecer”, me decían. Yo insistía en que eso no tenía sentido, si yo hice, qué tiene que ver Dios en eso. Ahora que cumplo 42 años se me cayó la ficha. En la Biblia encuentro todas las respuestas a todo lo que yo quería de chiquita.

¿Qué querías, qué soñabas?

De chiquita quería encontrar un príncipe azul, tener hijos, formar mi familia. Ante la sociedad eso es un cuento de Hadas. Por eso no me preocupaba en casarme; además, ya había fracasado en un matrimonio. Pero en la Biblia encuentro lo que Dios quiere para el hombre. Además, nos habla de qué importante es para los padres la influencia sobre nuestros hijos. Me tengo que preocupar de formar a mis hijos para que sean exitosos, pero lo primero es formarlos por dentro. Lo demás viene después. Si tu familia te apoya, sí o sí vas a tener la posibilidad de tener éxito, de crecer como persona, como profesional.

¿Qué más aprendiste?

Aprendí a perdonar. Yo era muy rencorosa, muy vengativa. Si alguien me fallaba, ya me metía en la cabeza: “La vida va a dar vuelta. Vos me hacés y te voy a hacer peor”.

¿Cómo es esto de cambiar, es como ponerte un nuevo chip y ya está?

No es muy fácil. En principio me hice de la dura. Hasta ahora me cuesta leer la Biblia, es complicada. Pero, tal vez, la madurez hace que pueda procesar mejor las informaciones y pueda lograr el cambio comprendiendo mejor las cosas, viendo una coherencia en lo que quiero, en lo que se merecen mis hijos, en lo que está bien. Con esto no me convierto en una persona que no pueda cometer errores, pero si me equivoco me levanto, aprendo, y sigo.

Mucha gente cree que los famosos que están “viendo la luz” son radicales, que hasta son intolerantes con otras religiones, ¿cómo ves vos a los que no siguen tu misma línea de creencia?

Yo no soy radical, pero sí soy una persona que busca las cosas buenas de la vida. Nunca estuve en cosas demasiado erradas tampoco. Tengo amigos de distintas religiones. Antes, algunos me quisieron llevar donde sienten que voy a ser feliz. Esta vez, a este señor que me habló, le pregunté: ¿esto es una religión? “No es una religión, es una relación con Dios. Lo que tenés que hacer es preguntarle cosas, en la Biblia están todas las respuestas, en cuanto al amor, el sexo, la adultés, los hijos, la enfermedad, el trabajo”. Sí, te puedo decir que antes la palabra Dios me hacía huir, porque veía mucha hipocresía en todas las religiones, porque uno te dice creo en Dios y después ves que está haciendo cosas que van contra lo correcto.

BODA

FAMILIA. Laura con su marido y sus peques, en el día de su boda, hace unas semanas.

Después de muchos años de estar en pareja, te casaste con Dani…

Sí, dije: “Tenemos que casarnos, poner en orden nuestra relación, porque Dios quiere”. Entendí que la iglesia Católica no te permite casarte dos veces. Yo ya me había divorciado, no funcionó mi primer matrimonio. Él también ya es divorciado. No nos fue bien. Considerábamos que para que nos vaya bien, no importa que nos casemos. Pero decidimos casarnos ahora porque Dios nos dice que hagamos un compromiso en orden. Este compromiso es como decirle a Dios “entiendo que vos tenés que ser testigo de esto”. Es como una relación de a tres. Para asegurar que vamos a estar juntos hasta que la muerte nos separe. Antes yo misma decía. Este se porta mal y le voy a meter una patada y chau.

¿Y si falla ahora?

Ahora, si él falla, le tengo que perdonar. Pero ahora ante los ojos de Dios tenemos que portarnos bien, tenemos un compromiso.

Tengo escuela”

TELEVISIÓN. Ahora trabaja en MQC y conduce un programa en TV Chaqueña.

¿Seguís con la agencia, tenés promotoras?

Promotoras no tengo, porque no puedo andar detrás de ellas. Me dedico a la escuela de modelaje y a la capacitación. Tengo niños, niñas. También vienen chicos que reciben bullying en la escuela, les ayudamos mucho con la autoayuda. Eso es en referencia a “Lamartino”.

¿Qué otros trabajos tenés?

Organizo eventos, hago conducción de eventos y sigo trabajando en MQC. Y ahora cumplo un mes en “Sentí Paraguay”, TV Chaqueña. Un sábado me habían llamado para conducir con William. Es un programa tipo magazine. Ya había decidido dejar la televisión, pero de alguna manera sentí que mi propósito no es alejarme de la gente.

Su hermanito se perdió y encontró para su esposa

Estuviste hace poco en Polonia, para el casamiento de tu hermano.

Mi hermano Tito (30 años) es paraguayo. Él no conocía Europa y hace tres años hizo un viaje con unos amigos. Ahorraron para poder conocer algunos países. Mi hermano se perdió de sus amigos, en un momento. Se distrajo y se perdió del grupo. Le pidió ayuda a una chica en el tren.

Esa chica era polaca, pero le habló en inglés. Le entendía más o menos, porque tampoco domina el idioma, y le ayudó a encontrarse con sus amigos. Él volvió a Paraguay, pero quedó el contacto. Después iniciaron una relación vía internet. Volvió a viajar, se comprometieron, y ahora se casaron.

¿Tu hermano se mudó ahora recién a Polonia?

Sí, este año se fue. El año pasado estuvo allá tres meses. Son muy lindos. Vos te das cuenta de cómo el amor une. Fui para la boda y descubrí ese país que es muy lindo, donde nació el papa Juan Pablo II. El 90 por ciento de ese país es católico. La gente es muy tranquila. Es una población más de católicos y de iglesias, de gente que estudia, se gradúa y emigra.

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