Lo sacrificado es dejar a la familia he'i
Leandro comentó que ya está acostumbrado a este tipo de servicios. “Ya no es nada para nosotros. El que elige esto debe amar y servir para hacer bien su trabajo” dijo. Él es oriundo de Caaguazú, vivió allí hasta hace dos años, cuando decidió venir a estudiar.
“Es sacrificado porque hay que dejar la familia, pero los visito cada 15 días, puedo verlos. Yo estoy feliz con lo que hago” aseguró. Su mayor deseo es ir destacándose cada vez más en lo que hace, recibirse con un buen promedio e ir creciendo cada vez más.
“Ellos ya se están preparando”
El inspector Blas Ponce, jefe de la Regional Central de la Patrulla Caminera, comentó que Leandro y otros compañeros hacen sus prácticas a cargo de un inspector principal que los organiza y dirige.
“Ellos ya se están preparando, porque así trabajamos los agentes de la Patrulla Caminera, el servicio se cubre con lluvia, tormenta, calor, de madrugada, no importa eso”, relató.
Comentó que 200 cadetes e inspectores trabajan a diario conjuntamente en horario pico. “Siempre con la lluvia se hace más complicado el trabajo, pero bueno, hay que trabajar igual, son esos días donde generalmente hay más trabajo”, aseguró.
Recordó que varias oportunidades pasó por lo mismo y lo sigue haciendo por amor a la profesión.

