Según la investigación, luego del matrimonio los involucrados se transforman en personas más indulgentes y aumentan la capacidad de autocontrol. Los investigadores de la Universidad de Tilburg en los Países Bajos argumentan que estas dos cualidades son fundamentales para el funcionamiento de un matrimonio feliz: el autocontrol limita la cantidad de enojos con la pareja, mientras que la indulgencia ayuda a poder dejarlo atrás cuando surge una discusión.
Para arribar a esa conclusión, analizaron el comportamiento de 200 recién casados a quienes se les mostró una serie de afirmaciones sobre el perdón y el autocontrol tres meses después de su boda. Había frases como “cuando mi pareja me hace daño, yo opto por perdonar y olvidar” o “soy bueno a la hora de resistir la tentación”.
“Con esta investigación pretendíamos demostrar que el matrimonio puede servir como base de entrenamiento para el autocontrol y el perdón”, explicaron los autores.
Para explicar el cambio en el comportamiento, los investigadores apuntan a un estudio previo publicado en el Journal of Social and Personal Relationships donde se sugería que el perdón aumenta con el tiempo, a medida que el compromiso se afianza.
VÍNCULO
El perdón lleva a un mejor clima en la relación, bajando los niveles de agresión y el riesgo de infracciones futuras.

