Su ceguera no fue una barrera para sus sueños

MULTIFACÉTICO. A sus 31 años, Manuel cumplió muchos de sus objetivos en la vida y dice que va por másITAUGUÁ. Es profesor, locutor y presentador de eventos, trabaja como funcionario público y es un esposo ejemplar y tiene dos hijos. Manuel Alejandro González, un muchacho de 31 años, logró varias metas que se propuso hasta hoy en la vida, y lo hizo a pesar de su limitación visual. “Nací con desprendimiento de retina congénito, los dos primeros años de la escuela lo que veía más o menos pero después me tuve que ir a la escuela de ciegos a aprender braille”, contó Manuel, recordando que en el 4.º grado volvió a la escuela a integrarse como un niño más. Pero a pesar de su nueva condición, no se quedó atrás. Hoy día cursa el 5.º año de Derecho en la Universidad Nacional de Asunción, en la filial de Cordillera, lugar donde también para cada evento importante se le invita para que sea maestro de ceremonia, dejando a todos con la boca abierta por la voz encantadora que se manda. “Una vez un profesor me propuso, acepté y desde entonces que soy el maestro de ceremonia y por la pinta que hago bien el trabajo por eso sigo”, dijo en medio de risas, agregando que lo hace también por su gran cariño por todos sus compañeros de Facultad. 

| Por Manuel Medina
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En medio de sus anécdotas, Manuel dio aliento para aquellas personas que se dejan estar y no quieren luchar por una vida mejor. Aseguró que las ganas de salir adelante nacen de uno mismo y que las metas siempre son las que uno debe alcanzar. “No hay poder humano que se le pueda oponer a uno, las ganas de salir adelante nacen de uno mismo con las metas”, terminó diciendo “Manu”. 

ESTÁ CASADO 

Hace 4 años se unió en matrimonio, es padre una parejita y además trabaja en la Justicia Electoral, en el Departamento de Voto Accesible.

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