- TOCÓ FONDO... BLANCO. En la comisaría he’i que ya es “conocido”, pero que esta vez se pasó de la raya y ni siquiera hizo falta hacerle un alcotest porque se “olía de lejos” el tufo
El alcohol, mal genio, un techaga’u jefe ¡y un machete! no son una buena combinación, más todavía si hubo un ñemosê de por medio. El tranquilo barrio de Santa Rita, de Encarnación, en la noche del viernes, a eso de las 21:00 horas, se vio sacudido por un hecho de extrema violencia intrafamiliar.
De acuerdo a lo que denunció la víctima, su exgalán atropelló la casa donde ella vivía, pese a que se habían separado tiempo atrás. Pero no es que se fue con mariachis, flores y bombones, sino que fue con un feroz machete y una enorme hacha en cada mano.
El furioso ména kue fue denunciado por la dueña de casa, Irma Núñez de Alfonso, quien se vio obligada a llamar a los agentes del orden, porque pidió socorro a la comisaría para salvaguardar la integridad de sus hijos y la suya.
El ñato, de nombre Wilfrido Alfonso, rompió todas las ventanas y las puertas de la vivienda con sus afiladas armas. Alguna vez ya lo habían rajado por su conducta violenta de ese hogar. Y para colmo, según comentaron los intervinientes, habría amenazado que iba a decapitar a todos sus hijos y a su ex.
Una vez que lo redujeron, los volái incautaron de su poder las dos armas cortantes y una botella de “ñaca” casi por acabar. De hecho, no hizo falta hacerle el alcotest he’i los volái porque se “olía de lejos” el tufo que tenía el arriero que cargó combustible de más.
Fue llevado hasta la sede de la Comisaría 40.ª San Isidro, en donde le “ofrecieron” una cómoda celda para pasar todo este fin de semana, ya que el lunes tiene que presentarse a declarar en el Ministerio Público. Posee antecedentes por tentativa de homicidio doloso y violencia familiar. Toda una “joyita” el man.
Salió recién de la cárcel de Itapúa
El aprehendido ya tiene un rosario de antecedentes por el tema de violencia. Es más, acaba de salir recientemente del Centro de Rehabilitación Social (Cereso), que está ubicado en el distrito de Cambyretá, del departamento de Itapúa. El 26 de julio del 2016, Wilfrido Alfonso fue apresado luego de atacar a su pareja sentimental de ese momento, Jacinta López, hiriéndola de varias puñaladas con machetillo de 30 centímetros de largo. La mujer fue internada en el Hospital Regional de Encarnación, donde le salvaron la vida. A raíz de ese hecho de sangre, Alfonso estuvo un año y cuatro meses recluido en el Cereso y, tras quedar libre de este hecho punible que fue tipificado como intento de homicidio, se fue a molestar nuevamente a su exfamilia.

