Añadió que los elefantes eran parte de una manada de quizás unos 15 que se había metido en la zona en busca de alimentos durante la noche. Dijo que la mayoría de la manada ya había cruzado la ferrovía, pero los últimos dos estaban cruzando justo cuando llegó el tren.
Expertos en vida silvestre llegaron y practicaron autopsias a los elefantes antes de sepultarlos en unas fosas cercanas.

