
Nos aproximamos a la fecha religiosa más importante de Paraguay, el día de la Virgencita de los Milagros de Caacupé. El 8 de diciembre, millones de promeseros llegan hasta la basílica para agradecer por los milagros recibidos o para pedir alguna ayudita divina. La modelo Vivi Figueredo pidió a sus colegas que, por favor, no sean hipócritas, y que no se muestren como las “santitas peregrinantes” agradecidas en esos días, porque “no les queda”, he’i. También pidió a los miles de jóvenes, hombres y mujeres, que no quebranten a los que van caminando varios kilómetros con verdadero sentimiento de religiosidad.
“Están los que peregrinan y están los que caminan. Muchos se van para la joda nomás y realmente a mí me molesta mucho eso, porque quebrantan a esa pobre gente que realmente se va con ese sentimiento de fe, esperando llegar hasta la basílica para participar de la misa y rezar a la Virgen”, empezó comentando.
– ¿Vos solés ir a Caacupé?
– No, porque no quiero ser hipócrita.
– ¿Pero por qué serías hipócrita?
– Para mí una cosa es peregrinar y otra cosa ir a visitar a la Virgen en la basílica. Voy a tratar de ir a la misa, pero después de su aniversario. No quiero luego que digan de mí, como hacen algunas de mis colegas, “ma’êna, qué religiosa que es ella había sido”. Creo que mucha gente le utiliza a la Virgen para figuretear y, como te dije, a mí no me gusta la hipocresía, así que no voy a ponerme a peregrinar gua’u.
– ¿Pero llegaste a peregrinar?
– Sí, antes con mi familia. Después voy siempre, pero ya en auto.
– ¿Creés que muchas modelos que se van caminando a Caacupé no se van por un sentimiento sincero de fe, sino por figuretismo nomás?
– Y no faltan mis colegas que se hacen las chetas arrepentidas, que agradecen a la Virgen por sus fatos (espónsores), sus autos del año y “desfiles” que gua’u les salió todo el año. Hasta se suben en colectivos para hacerse selfies, porque ese día son humildes, pero presumen de sus ropas deportivas de marca. Demasiado arrepentidas gua’u están de sus pecados. No, yo no quiero ser parte de esa hipocresía.
LOOK PARA CAACUPÉ

– ¿Cómo tiene que ir la gente a Caacupé?
– La gente tiene que ir con ropa cómoda, con ropa holgada, cómoda, con championes y quepis. Tienen que llevar su sombrilla y mucha agua. Ah... Tienen que recogerse el pelo, porque van a sudar mucho y eso se huele todo. Y no se olviden de su desodorante, una toallita y papel higiénico.
– ¿Quiénes no deberían irse, además de las modelos figurettis?
– Para mí que se prohíba luego caminar entre los peregrinos a los borrachos y a las takúla que se van con shorcitos cortos o transparentes. Nunca faltan las takúla, son las número 1 luego. Se van con su shorcito tevi soro, desfilan, se hacen selfies todo el camino. Algunas oñembo’e gua’u todo el camino. Demasiado religiosas... Piensan que la Virgen les va a perdonar sus pecados. Realmente son una falta de respeto para esas señoras que desde lejos se van peregrinando para cumplir con sus
promesas.
– ¿Hay algo más que te indigna además de tus colegas hipócritas?
– Y estos figurettis que se van a entorpecer a esta gente, agarran todo el camino, con su música a todo volumen, maleducados, te pisan todo, y después agarran toda la vereda de la basílica. Ha’ekuérama katu los cansados y los religiosos gua’u.

