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“Dejar Horqueta para ir a Madrid no fue nada fácil”

QUÉ VALÉ. Fue por 13 meses a España a través del programa Becal.
  • OIKOITE. Carmen Cáceres se desempeña como directora de dos colegios, y gracias a Becal pudo “subir a un avión por primera vez”
CARMEN CÁCERES. Tiene a su cargo a estudiantes del nivel medio.

La vida en Horqueta es la típica de una ciudad del interior del país. Un pueblo ameno en el que prácticamente “todos se conocen” y en el que la rutina es parte del día a día, sin mayores sobresaltos. Dejar esta tranquilidad, subirse a un avión y aterrizar en Madrid, capital de España, fue un reto tremendo, ya que de 60 mil habitantes pasó a convivir con cerca de seis millones y medio de habitantes haciendo que su vida tome un giro radical.

Dejar Horqueta para ir a Madrid no fue nada fácil” comienza relatando Carmen Cáceres, una docente de 34 años quien es directora en dos centros educativos, el colegio “Mayor Julio Otaño”, de Arroyito y “Mariscal Francisco Solano López” en Tacuara.

Nunca imaginé que podría salir del país para capacitarme y poder seguir enseñando a muchos chicos de mi zona. La verdad que al principio tenía miedo, porque hace tiempo que quedé viuda y tengo dos hijas (de 16 y 8 años) que quedaron con mis padres cuando yo me fui”, cuenta la profe.

El 24 de agosto de 2016 se enteró que fue adjudicada con la Beca Carlos Antonio López (Becal) para ir a realizar un masterado de Estudios Avanzados en Educación Social. Un mes después ya le salieron los pasajes con destino a Madrid.

A partir de ahí sabía que iba a cambiar mi vida, porque muchas cosas cambian. Uno aprende a valorar más las cosas. Me costó mucho porque al principio sentía añoranza y extrañaba mucho a mi familia”, omombe’u la directora.

Entre risas, la docente confesó que varias veces le costó llegar a algunos lugares. El primer día que tuvo que ir a la Universidad recorrió como dos horas, porque no encontraba la Facultad de Educación, pero luego aprendió a ubicar los lugares. “En quince días uno aprende todo, uno muy rápido se acostumbra”, he’i.

Lejos de sus hijas por primera vez en su vida

Los viajes, el conocer nuevos países, el poder capacitarse son la parte linda de la historia. Pero también está el dejar atrás todo lo que uno ama. “Lo más difícil fue pasar fechas importantes lejos de la familia, como la Navidad, el Año Nuevo y el Día de la Madre, era la primera vez que me separaba de toda mi gente y en especial de mis hijas” recordó.

Durante los trece meses que duró el curso de capacitación, Carmen vivió con tres paraguayas que residen en España hace 12 años. Ella por las mañanas se pasaba leyendo y realizando las tareas en las bibliotecas y por las tardes de 16:30 a 21:30 iba a la Facultad, mientras que los fines de semana aprovechaban para encontrarse con sus compatriotas para conocer lugares.

Hasta remedio yuyo llegó a conseguir allá

Una sitú por demás interesante fue el cómo conseguir aquellas cosas que hagan que Paraguay no esté tan lejos. “No había problemas con la comida porque allá tienen un supermercado de latinos, donde se encontraba de todo, ya sean carnes, mandioca, maíz, choclo y almidón. Inclusive había asaditos y milanesas en las zonas donde viven muchos paraguayos” comentó.

Sorprendida, aseguró que “inclusive los remedios yuyos encontrás. En los primeros días me iba a la Facultad con el infaltable tereré, y mis compañeras me preguntaban qué era”.

SU PRIMERA VEZ

La docente reveló que nunca pensó que iba a subir a un avión para ir a estudiar en el extranjero.

RECORRIDO

Fue a conocer varios ministerios como el de Educación y Hacienda. Se manejaba en bus o metro.

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