¿CONCIENCIA? Luego de una ardua campaña y control que vienen haciendo hace años, parece que la gente toma más conciencia, según inspector
Generalmente en esta época del año, salir a farrear es el tema de los péndex y por supuesto no falta el chupi de por medio, de hecho, suele ser el principal atractivo de las farras. Pero el problema empieza cuando hay que conducir el vehículo, pues está bien claro en la ley de tránsito que la tolerancia es de cero y de no cumplir con la misma hay multas que dolerán en el bolsillo.
Como loperro no entienden, la Patrulla Caminera empezó hace unos años a intensificar sus controles. Al respecto, el inspector Blas Ponce, encargado de la Regional Central, dijo que están notando una merma en las personas que manejan alcoholizadas.
“De que hay una importante cantidad siempre hay, pero está disminuyendo un poquitito más, no sabemos a fin de año cómo va a ser. Yo creo que debido a las diversas campañas que se vienen realizando desde hace tiempo en la institución es que la gente está tomando conciencia”, he’i el inspector.
De lunes a miércoles se suelen dar muy pocos casos, entre tres a 4 personas en esos días caen tatáre ra’e, pero los fines de semana, empezando por jueves, se registra un aumento importante he’i, hay veces que se alcanzan 200 alcoholizados por semana, pero esa cifra últimamente está disminuyendo entre 160 a 170.
Se insta a la gente que quiera salir a tomar, a no manejar. “Pueden ver un amigo que no toma para que le conduzca el vehículo. Lo importante es que la gente tome conciencia de lo peligroso que es manejar alcoholizado. No es cualquier cosa, es la vida la que se pierde en casos trágicos”, finalizó.
Ka’úchos inventan todo tipo de excusas para zafar de multas
Cuando se les agarra a los ka’úchos al volante, la gran mayoría sí o sí tiene una excusa para dar. Según la experiencia de los agentes te mencionamos algunos de ellos: “tomé un poquitito nomás”, “estoy viniendo de un encuentro”, “vivo acá cerca”, “un rato nomás salí de mi casa”, “tu aparato no anda”, “el enjuague bucal nomás es”.
También están quienes apelan a lo sentimental o aichinjáranga para no ser golpeados en el bolsillo: “me dejó mi novia”, “estoy pasando un momento difícil”, “tengo problemas familiares”, son algunos ejemplos.
Ponce comentó que hay casos en los que a pesar de que en el aparato sale positivo el alcotest, muchos niegan queriendo culparle al agente de hacer trampa. “El tema del enjuague bucal por ejemplo, con la ley anterior nosotros repetíamos la prueba pero con la nueva ley ya no, el conductor tiene una hora para ir a hacerse la prueba en un privado”, contó.
EXPUESTOS
Siempre están expuestos a todo tipo de personas. Mayormente los ka’úchos al volante no quieren saber nada y los maltratan he’i.
ADELANTAMIENTO
Los casos de adelantamiento indebido también muestran un leve descenso en las estadísticas, según comentó el inspector.

