En los próximos tres años se instalarán unos 400 millones más.
Muchas de esas cámaras están equipadas con inteligencia artificial. Algunas pueden reconocer rostros, otras pueden descifrar la edad, la etnia y el género de las personas.
Cuando el sistema reconoce un rostro marcado como sospechoso, se envía una alerta a una sala de control e, inmediatamente después, a la policía. Péa he’íse que a los pocos minutos de filmarte, ya pueden saber toda su vida entera.

