El “Hombre semáforo” ¡redujo los accidentes!

SEGÚN ÉL. Don Estanislao se coloca desde hace 9 años en un angosto y peligroso acceso al Bañado Sur y dice que desde entonces “ya no hubo accidentes”

| Por Manuel Medina
LABURO. Momento en que don Estanislao dirige el tránsito en la curva “Caracolito”, en la entrada del Bañado Sur.

Si él no está acá se armaría el sarambi y la tragedia en esta curva tan peligrosa”, dijo don Carlos, un conductor que “yiraba” con su camión por el angosto acceso al Bañado Sur, por el sector conocido popularmente como “Caracolito”, que se caracteriza por una pronunciada bajada y la nula visibilidad de los vehículos que transitan en ambos sentidos. “Él ya es un ícono del Bañado y de nuestra capital. Es fundamental para nosotros los choferes”, agregó.

El camionero hace referencia a don Estanislao Giménez (68), conocido en la zona como el “Hombre semáforo”. Para muchos asuncenos -sobre todo conductores- figura en la lista de “héroes urbanos” de la capital, que cuenta con un corazón enorme para estar al servicio de los demás y así evitar una desgracia.

TODOS LOS DÍAS

Hace nueve años que don Estanislao se para en el peligroso tramo para indicar cuándo un vehículo debe avanzar o detenerse. “Desde que estoy aquí ya no hubo ningún choque en esta curva tan peligrosa. A mí me duele ver en los noticieros los accidentes fatales que ocurren y no quiero que eso pase aquí en mi barrio, por eso salgo a ayudar en lo que puedo”, dijo.

No hay lluvia, tormenta, ni calor que lo ataje al “Hombre semáforo” a la hora de salir a laburar. “Este tramo es muy peligroso porque no se ve quién viene en sentido contrario. Me puse aquí para auxiliar”, dijo mientras mostraba su pedazo de cartón con la inscripción pare a un conductor.

GANANCIA. El “Hombre semáforo” he’i que vive de las propinas que le dan los conductores.

SE MANTIENE CON LAS PROPINAS

El “Hombre semáforo” vive de las propinas que le dejan algunos bondadosos conductores que ven con buenos ojos su función de evitar accidentes. “Yo estoy para auxiliar y evitar accidentes. Si me quieren ayudar, que lo hagan, yo no exijo”, agregó.

El don comentó que este es su laburo, ya que no consigue otro trabajo, porque hace unos años perdió un pulmón y eso le dificulta realizar trabajos más pesados. “Anteriormente trabajaba en materiales de construcción. Lo que me hizo mal fue el polvo de porland y la cal, y eso me enfermó y perdí uno de los pulmones”, explicó. “Vivo solo. Mi esposa falleció hace varios años. Quedé con mis animales (perro, gallinas, gatos), por los que también salgo a trabajar para darle de comer”, finalizó.

HACE DE “SEGURIDÁ” AVEI

Don Estanislao dijo que avei es como una especie de “seguridá” en la zona donde está el angosto acceso al Bañado Sur. “Como estoy acá, siempre veo todos los movimientos que hay. Si veo algo raro, rápidamente llamo a la Policía. Ya me tocó espantar a varios motochorros y malevos”, he’i.

El karai comentó además que cuando se cansa recibe la ayuda de su amigo “Nene”, quien viene a reemplazarlo en su función.

30 MIL

Guaraníes es lo que más o menos hace por día don Estanislao, en su labor de “Hombre semáforo”.

Últimas noticias