La iniciativa nació de Marce Franco, que meses atrás ya “hinchó” a los demás papis para poder preparar los juguetes que pidieron los chicos, avei juntaron un poco de platita para aquellos niños cuyos padres no tienen los recursos para comprar un regalo.
Llegó la medianoche, oiko el ñembokapu y después ya se vino un moderno Santa en camioneta voi para repartir el pedido de los chicuelos, que quedaron asombrados porque no se lo esperaban.

