El joven identificado como Javier Páez recibió en total unos doce impactos de bala que terminaron con su vida en el sitio.
Existen dos versiones sobre el caso que están siendo investigadas, una apunta que el joven fue testigo de un crimen y que conocía a los sujetos y por ese motivo lo hicieron viajar, la otra ndaje que los sicarios ojavy de víctima y lo mataron por error. El finado era integrante de una congregación evangélica y no tenía problemas con nadie, según mencionaron.

