El reo estaba saliendo de una de las privadas, cuando en el pasillo del Pabellón C baja fue atacado y herido de muerte. Fue identificado como Carlos Eduardo Da Silva, un rapai que supuestamente era miembro del grupo criminal Comando Catarinense, atacado por Silvio Garrido, otro quien también formaría parte aparentemente del PCC.
Garrido mencionó a los intervinientes que el hecho fue por venganza, ya que supuestamente Da Silva habría asesinado a sus dos hermanos. En medio del forcejeo con los custodios del interno, los dos guardiacárceles se salvaron de recibir también heridas con el arma blanca, aparentemente les terminó salvándoles el chaleco antibalas.

