Pero el tema es que esos mangos, aunque en algunos casos se distribuyen en las penitenciarías para alimento de los reclusos, en su mayor parte van a parar otra vez a los vertederos, generando un desperdicio de la fruta. Por eso, la agencia Oniria, la empresa Delicatessen y el Instituto Gastronómico O’Hara propusieron una interesante forma de aprovechar estos frutos.
Fue así que se unieron a la comuna asuncena para poner en marcha un proyecto para convertir los mangos en condimentos para la cocina.
El chutney de mango, una especie de salsa que se agrega a los alimentos, fue ideado por los chefs Federico Torrents y Rodolfo Angenscheidt. Desde enero se estará empezando a vender este producto a un costo de 23 a 25.000 guaraníes el frasco de 250 gramos, en supermercados y minimercados de Asunción.
BECAS DE COCINA
Las ganancias que se generen de la venta de los primeros 5 mil frascos serán para cubrir becas de estudio de cocina a 30 jóvenes de la zona del Bañado.

