Una mujer de 43 años volvió de Horqueta a Areguá, donde vivía con su pareja, para encontrar la muerte. Había pasado la fiesta de Año Nuevo con sus 8 hermanos, pero su pareja Aníbal Lorenzo Ayala Molinas (46), un karai ultraceloso, al parecer, no soportó que no haya regresado pronto. A su vuelta la mató y luego se quitó la vida.
Blanca Rosa Leiva Melgarejo había viajado con su hermana Juana Leiva, el pasado 30 de diciembre a su natal Horqueta. Sería su último viaje. “Para el martes el señor (su pareja) quería que vuelva ya, pero ese día llovió y no pudimos salir, después conseguimos recién para el miércoles el pasaje. Ni siquiera quería que venga a pasar las fiestas conmigo”, contó Juana.
La última conexión de su WhatsApp fue a las 6:23 del jueves. Sus familiares la llamaban a ella, pero no contestaba; entonces, ayer se comunicaron con una vecina, pero esta tampoco sabía nada. La doña decidió ir a la casa y solo vio el bolso de Blanca aún sin descargar. Fue a la comisaría a realizar la denuncia, pero una hija (de otra madre) del karai, que era policía, fue primero a verificar la casa. Allí se topó con la macabra escena: encontró a su padre colgado del techo y a la mujer en el suelo ensangrentada.
“Nunca pasó que le llamamos y no respondía, fue muy sospechoso”, dijo Juana. En el cuerpo de la mujer se encontraron varios golpes y cortes, así como los dedos de la mano desmembrados.
“No lleguen a este fin, denuncien, busquen ayuda”
Juana, que trabaja en Argentina y vino de vacaciones para las fiestas, contó que su fallecida hermana nunca contó sobre sus problemas, pero que los vecinos siempre decían que el presunto asesino era muy celoso. “Desde el fondo de mi corazón, lo único que pido a las mujeres que pasan por esto es que tomen conciencia, que busquen ayuda porque hay. Que no lleguen a este fin,
denuncien, busquen ayuda. No se queden calladas”, fue el mensaje que dio la enlutada hermana a las mujeres víctimas de violencia.

