El hombre estaba desayunando dentro de su cocina, cuando de repente y de la nada apareció su expareja, de nombre Selva Mari Ibarra Granada (42), quien supuestamente no emitió ni una palabra pero se apoderó de una paila cargada de aceite aku, que le derramó sin dudar sobre la humanidad de su expareja.
El ñato oñemolómo a la agresión, lo que le produjo serias y dolorosas quemaduras en gran parte de la espalda y su brazo derecho. Debido a las graves quemaduras que sufrió, los agentes del Orden lo trasladaron a toda bala hasta el Hospital Distrital de Hernandarias, en donde lo atendieron los médicos especialistas en quemaduras, quienes lo remendaron al agredido de sus heridas.
Ya fue comunicado
El hecho fue comunicado a la Unidad Fiscal de Turno de la Ciudad de Hernandarias, para el procedimiento correspondiente.

