Ramón Gómez Sotelo, uno de los jóvenes de gran corazón, contó que la abuelita vivía en una precaria vivienda de madera, pero hoy en día ña Castorina ya duerme tranquila en una casa de material, gracias al aporte de varias personas y de los péndex que tuvieron la iniciativa de cumplirle el sueño.
Ramón he’i que crearon una página en Facebook y ahí subieron las fotos de la abuelita. “Ni bien subimos la foto la gente ya empezó a hacer llegar su aporte”, omombe’u.
“Llegamos, le saludamos, le pedimos permiso y le quitamos fotos, y le preguntamos cuál era su sueño. Primero nos dijo que lo que viniera nomás ya iba a ser lindo para ella, pero le insistimos y le volvimos a preguntar”, relata.
Después de mucho ndaje la abuelita les dijo que no sabía si le iban a poder cumplir lo que ella realmente quería. “Che rógami aipota oñemboty cheve”. (Mi casa quiero que me cierren todo), confesó la abuelita. Inmediatamente los péndex se movilizaron y le construyeron para su casita.

4 Sueños
Es lo que planean cumplir al año los péndex de Misiones.
Madre e hija se reencuentran
Otro de los pedidos de ña Castorina era volver a encontrarse con su hija Balbina Vargas, a quien hace quince años no veía más. Balbina fue a Argentina para laburar y desde ese entonces no volvieron a verse. Ramón y su grupo lograron contactar con la mujer a través de las redes sociales y los amigos de Balbina colaboraron para comprarle el pasaje, para que pudiera venir a reencontrarse con su mamita. Para el pasaje de vuelta si que los péndex volvieron a hacer actividades y recaudaron la platita.

