- HUMILDAD. Francisco compartió un mate con don Marcos, que esperó unas cinco horas para saludarlo
“Al que madruga Dios le ayuda” dice la famosa frase. Y sin duda se aplicó al caso de don Marcos Rojas, que gracias a su espera pudo no solo ver de cerca al papa Francisco en el mismo Vaticano, sino que le invitó un mate al estilo paraguayo.
Eran cerca de las 3 de la madruga cuando sonó el despertador avisando que tenía que ir ya para el Vaticano, a esperar la salida del papa Francisco de una reunión, para intentar saludarlo. Gracias a que madrugó ganó un lugar cerca mismo del corredor. Pero lo que esperaba era la experiencia que iba a vivir horas después con el Santo Padre.
Al pasar, don Marco le saludó al Papa en guaraní y le ofreció un sorbo del mate que estaba tomando mientras esperaba. Francisco se quedó, aceptó la invitación y se tomó el tiempo para disfrutar de la bebida tradicional. Le devolvió la guampa dejando salir una leve sonrisa y siguió su camino.

“Temprano nos fuimos a instalarnos, porque esta es la segunda vez, la primera vez que me fui ya era muy tarde y le vi muy de lejos, entonces temprano ya nos levantamos”, contó don Marcos, que tiene 75 años y es oriundo de la ciudad de Caapucú, pero malcriado en Pilar. Comentó que tiene varias hijas trabajando en Italia y una en Ginebra, motivo por el cual aprovechó el paseo y fue para ver a la cabeza de la Iglesia Católica. “Yo no pensé que iba a agarrar de mi la guampa, encima más de 5 horas le esperamos para que salga, él le bendecía a los niños, a todas las personas y cuando se quedó me sorprendí muchísimo”, dijo don Marcos en guaraní.
10 HIJOS
Tiene don Marcos, de los cuales 4 están en Roma, 1 en Ginebra, 4 en Pilar y 1 en Asunción. Justamente estaba de visita en Italia.
INESPERADO.
Don Marcos había llevado su mate para tomar mientras esperaba y la invitación al Papa fue algo totalmente espontáneo. “Naimo’ai upea ojapo”, dijo en guaraní.

