Y lo hizo rodeada de sus seres queridos que le rindieron una emotiva fiesta de cumple con asado, sopa paraguaya, música, baile, ere eréa. Chiquita hoy, ya con pocas fuerzas para caminar (se queda sentada y disfruta de mimos y cuidados), mira con ojitos buenos y con una envidiable lucidez, cuenta las miles de anécdotas que pasó en su vida.

A la consulta sobre el secreto de su larga vida, la abuelita respondió sin titubear: “La alimentación de antes era mejor que la de estos tiempos. Me alimenté siempre a base de harina de maíz, queso, huevo, leche, mandioca y carne bien natural”.
Ña Nicanora tiene 9 hijos, más de 50 nietos, 25 bisnietos y 8 tataranietos que disfrutaron con ella. “Voy por más, quiero cumplir mucho más”, dijo la abuelita.

