- CON PORTASENOS. La ciudadanía pegó el grito al cielo por la “broma” pesada de unos desubicados
Imaleducado loperro, hasta el punto de no respetar a las máximas figuras de nuestra historia. Una broma “inocente” pero bien desubicada afectó la figura de uno de los hombres más importantes de nuestra Patria y el gesto cayó tan pesado como caldo de plomo a la gran mayoría de la gente. El busto de Don Carlos Antonio López, el Primer Presidente Constitucional de la República, que está sobre la avenida que lleva su nombre, en Asunción, amaneció con un portasenos colgado por su pecho. Nadie sabe por qué motivo y en qué situación se dio esta “intervención” de la estatua.
Pero no es la primera vez que se da esta clase de situación. Años atrás, la estatua portentosa del libertador argentino, general José de San Martín, ubicada en las calles Eusebio Ayala y San Martín, amaneció un día portando una bandera de Olimpia.
En el cerro Lambaré, desubicados le dejaron también sin flecha a la estatua del recordado Cacique Lambaré. Otro monumento que fue ultrajado por “delincuentes históricos” se encuentra a la entrada de la ciudad de San Lorenzo, en la avenida Defensores del Chaco. Ahí la estatua al Soldado Desconocido le robaron su fusil hace años. Hace poco también, a la ya maltratada estatua de Juan de Salazar, frente al Museo de El Cabildo, le habían robado, una vez más, la espada.
Héroes “deformados” por los artistas locales
Nuestros héroes no solo sufrieron hechos vandálicos. Algunos también fueron “víctimas” de artistas. Fue el sonado caso del busto del coronel Irrazábal, héroe de la Guerra del Chaco, que fue puesto sobre la avenida con su nombre en Encarnación. El busto tuvo que ser retirado de nuevo porque ivaieterei anga.
Otra obra polémica fue la del escritor Augusto Roa Bastos, que fue erigida por su centenario. Estaba tan mal hecha que desató la furia de loperro, que lo compararon con un “prescolar dibujo”. Y cómo olvidar la estatua del Soldado Desconocido colocada en Escobar, que fue tildada hasta de “rarito”.

