Para que el cuerpo se mantenga hidratado se recomienda beber de 2 a 3 litros de agua por día y no menos de esto.
Expertos sugieren que en temporadas donde se observa altas temperaturas es necesario beber más agua que de costumbre y no esperar a tener sed, ya que esta condición se presenta cuando el cuerpo manifiesta deshidratación.

