- INCONSCIENCIA. A pesar de la cantidad de jóvenes que ya fueron víctimas en estas carreras clandestinas, cada día más “corredores” aparecen en las “pistas”
El mundo de las carreras ilegales es una realidad en nuestro país. Varias muertes dan fe de esta triste realidad. Las calles, avenidas y rutas de las ciudades se llenan de motocas. Las corridas se realizan en lugares transitados, como para aumentar la adrenalina. Corriendo a más 120 k/m, se “encomiendan” a un short o vaquero y una camisilla. ¿Casco?, bien gracias.
Ñe’embeguépe, loperro comentan que en esas competencias callejeras corren a más de motos un montón de billetes. Las apuestas mínimas para colocarse en la línea de partida ronda por lo general, aunque no en todos los casos, 500 mil guaracas por “cabeza”. Además, el público presente ombojo’a aparte entre ellos. En una buena noche de apuestas, fácilmente se puede “salvar” el mes.
Algunas de las motos que compiten en el circuito ilegal no tienen ni papel higiénico. Son llamadas motos “frías”, que son totalmente transformadas para tratar de ocultar su procedencia dudosa.
La ruta Acceso Sur, cerca de Tres Bocas, es uno de los lugares favoritos que convoca una gran multitud de motocas, en la bajada que está frente a una conocida fábrica de gaseosas. La bajada que viene del Puente Remanso camino al empalme con Ruta 3 es otro punto clave. A estas se suman algunas “pistas especiales”, donde a todo el peligro de por sí existente se le suman trechos de mucha oscuridad.
En caso de accidentes, las primeras en “viajar” son justamente las motos. Por más destruidas que estén, son subidas o arrastradas con lo que sea, para que la evidencia no “comprometa”. Atrás de algunos de los que corren, hay “paganinis” que “bancan la parada”.
Por más operativos que se hace, de la Policía o la Patrulla Caminera, evitar estas competencias es algo inevitable. Quizás, la única salida sea no darle entrada a este mundo. Pero para eso es imprescindible que los padres den educación a sus hijos. Y esa parece una “carrera” perdida.
“Tahyicha rajan todos del lugar”
Esa zona está bajo la jurisdicción de la Comisaría 11.ª Arroyo Seco. “Normalmente cuando vamos a realizar un procedimiento en esa zona convocamos a las comisarías de los alrededores para el apoyo”, he’i el souboficial 2.º Rubén Benítez. “Ademas se avisan cuando vamos y tahyicha rajan del lugar”, concluyó el poli.

