TAILANDIA. El monje budista Luang Phor Pian, estiró la pata el pasado mes de noviembre a los 92 años. Una enfermedad lo aquejaba hacía ya un tiempo, fue internado en el hospital de Bangkok, donde falleció.El abuelito, oriundo de Camboya, había servido la mayor parte de su vida en un templo de la provincia de Lopburi, donde fue depositado su cuerpo tras el fallecimiento. Luego de dos meses de su muerte, el ataúd fue sacado con el fin de cambiársele la ropa. Pero sus seguidores quedaron sorprendidos por su buen estado de preservación y por la sonrisa en su rostro.Le sacaron fotos de cómo se ve ahora y nadie podía creer esa pequeña sonrisa en su cara. La foto se viralizó y más de uno ya trató de dar una explicación sobre el tema.