El acusado estaba oculto en un domicilio en el medio del barrio Chacarita.
Ya en sede de Investigaciones de la Policía, el joven ladrón admitió haber cometido el asalto del micro “porque quería plata. Estoy muy arrepentido por lo que hice, al verle llorar a mi mamá, les pido perdón a los que asalté y a partir de ahora voy a cambiar, me voy a ir al cuartel, quiero ser militar”, he’i.
Ricardo dijo que es adicto a la cocaína y que por sus malas yuntas él no puede salir de esa situación, pero que también busca cómo dejar esa vida y que, de ser posible, una vez que pague por su crimen le gustaría seguir la carrera militar.

