La hermosa Brisa he’i “ahora tengo metas que cumplir, ya no tengo tiempo para pensar, ya no me importa cuando me dicen que soy negra, sucia, ya les ignoro totalmente”.
A pesar de las precarias condiciones en la que viven, Brisa igual recibe el apoyo de toda su familia. “Mi sueño es llegar a las olimpiadas y después ser campeona como mi ídolo Muhammad Ali”, dijo la péndex muy esperanzada.

Quien le anda detrás todos los días a Brisa es su papá, don Peter Maidana, quien a full le ayuda a entrenar. “Su sueño es convertirse en una boxeadora profesional, a pesar de que estamos ya a solo una cuadra del agua que sube, ella igual sigue y dice –vamos a hacer una balsa y voy a hacer brazo–. Ella no tiene problemas, pero sinceramente necesitamos de una empresa que esté interesada en representarle, yo sé que ella no les va a fallar”, dijo con mucho orgullo el papá.
RECOMENDACIÓN
Andaba desanimada por el bullying que le hacían en la escuela y a partir de ahí empezó a practicar deportes.
PROBÓ CASI TODO
Brisa practicó fútbol y hándbol, pero no le gustó tanto; después conoció el boxeo, cuenta su papá.

