Pero después se casaron y las costumbres de puerca de la doña se hicieron cada vez más escasas. Pasó a bañarse solo una vez al mes y, posteriormente, llegó a ducharse solo una vez al año.
Por este motivo, la pareja solo mantenía relaciones sexuales una vez al año, pues ella tampoco se lavaba los dientes ni se aseaba el pelo con frecuencia.
Ese problema, por su parte, le ha impedido a ambos tener hijos. Por lo tanto, el hombre dijo que ya no podía soportar más y acudió a la Corte del Distrito de Nueva Taipéi para separarse de ella.
Por su parte, Lin se opone al divorcio y dice que él está mintiendo.

