Por eso se le ocurrió una idea. Le puso precio a su virginidad, lo publicó en Internet que acepta hasta 372 mil dólares de aquellos hombres que quieran pasar la noche con ella y compartir su primer encuentro sexual.
Rosalie reconoció que, además de comprarle una casa a su madre, espera recaudar suficiente dinero para mudarse a una ciudad más grande y hacer frente a los costos universitarios.
“Nunca he salido con nadie y el máximo contacto que he tenido con otros chicos se limita a unos pocos besos”, reveló Rosalie.
“Al principio, la idea de dormir con un completo extraño me asustó, pero me acostumbré a la idea y preferiría perder mi virginidad de esta manera que con alguien que me rompa el corazón”, admitió.
Indicó, por su parte, que le gustaría que el valor del encuentro llegue a poco más de un millón de dólares: “Sería lo mejor que haya pasado en mi vida”.
La joven reconoció que su familia y amigos no saben lo que está haciendo: “Es totalmente un secreto” he’i.

