Al difundirse la imagen, ciudadanos y policías municipales se dirigieron a la funeraria para acompañar a don Ramón, organizaron una colecta para reunir el dinero suficiente y trasladar el cuerpo de la mujer a un cementerio de su comunidad y compraron muchas flores.
La funeraria se llenó de repente de gente, desconocidos que fueron a dar su pésame y colaboración a don Ramón. Unos policías municipales fueron los primeros en llegar. Ramón estaba solo acompañado por su hijo, quien tiene una discapacidad. “Primero llegamos nosotros y después desconocidos y familiares que se enteraron por redes sociales”, dijo el oficial José Juan Guzmán Rojas a un medio local.

