Búnkers, kits de supervivencia y hasta armas para combatir muertos vivientes son algunos de los ejemplos de cómo algunos “emprendedores” hacen negocio con el miedo o la fascinación que genera la idea del fin del mundo.
Hace unos días, el inventor y empresario estadounidense Elon Musk ganó más de cinco millones de dólares mediante la venta de un lanzallamas para el “apocalipsis zombi”, producido por The Boring Company, una de sus compañías, que se especializa en proyectos de excavación e infraestructura.
“Cuando llegue el ‘apocalipsis zombi’ se alegrará de haber comprado un lanzallamas. ¡Funciona contra hordas de zombies; si no, le devolvemos el dinero!”, dice la promoción con la que Musk publicitó el arma.
KIT DE SUPERVIVENCIA
A finales del 2017 la compañía estadounidense Costco lanzó al mercado por 999,99 dólares un kit de supervivencia con alimentos enlatados y otros productos para sobrevivir durante un año.

