“Mba’e la aipotavéa (qué lo que voy a querer más). Estoy feliz”, agregó el héroe nacional rodeado de sus hijos, nietos, bisniestos y tataranietos. Don Silverio es oriundo de la ciudad de Itá, pero desde mitã’i vivió en la compañía Aldama Cañada de Itauguá.
“A los 19 años fui a la guerra. Ahí encontré a dos de mis hermanos y a mi cuñado también, quienes ya no regresaron”, recordó entre otras cosas.

