El hombre se desempeña como albañil y habría cobrado un dinero por sus labores y fue directamente a apostar en juegos de piquiboli. En un momento dado, su lapa le dice a uno de sus cuatro hijos que le pida plata a su papá para la comida.
La doña he’i que le dio poco, entonces al volver ella le reclamó que gasta su dinero en mujeres y apuestas. Borracho, Rubén amenazó a la doña de quemar la casa. Esta no le creyó y llevó con ella a sus cuatro hijos a dormir en lo de la suegra.
Ayer a la mañana encontraron la casa totalmente quemada, con los electrodomésticos y muebles incluidos. Ahora la mujer debe buscar un nuevo techo donde vivir con sus hijos.
FOTO1: OKAIPA. La casa fue consumida por completo.
FOTO2: NADA. Tanto el techo como los muebles y electrodomésticos fueron consumidos por el fuego.

