
SE ENOJÓ. Julito comentó además que, en una oportunidad se le había pasado el ritual, por lo que la doña se hizo sentir.
“Hubo un año en que me olvidé completamente, se me pasó por algún motivo lo del desayuno y no me habló una semana (risas). Después se abuenó por suerte” le bajó.
“Igual, por la noche le invito a cenar y así celebramos ya desde hace 12 años el día de los enamorados” finalizó.

