Por el hermano uno hace lo que sea. Un ejemplo de ello es lo que ocurrió ayer en el Hospital de Clínicas, donde se llevó a cabo el segundo trasplante renal de este año. G.P., de 40 años, de Areguá, sufría de una enfermedad renal crónica de etiología no filiada, y estaba en tratamiento de hemodiálisis. Ya no daba más. Pero apareció su hermano, N.P.G., de 33 años, quien no dudó en donarle un riñón.
Se realizó la operación y todo salió bien. Este es el primer trasplante renal del año de un donante vivo, ya que el primero había sido con donante cadavérico en el Hospital de Clínicas, según se informó.

