Su última hazaña la realizaron en el interior de una galería, donde intimaron a punta de armas de fuegos a Jorge de Souza y Antonio Fernandes, domiciliados en el estado de Paraná, rapailandia, quienes tuvieron que entregar a la fuerza la suma de 550.000 guaraníes, que iba a ser utilizado para la compra de un carrito para bebé.
Los detenidos fueron identificados como Mariano Ortiz Chamorro, con
antecedentes por hurto y reducción, y estafa en 2014, Willian Báez, Luciano Duarte, Denis Javier Garay Báez e Ignacio Miguel Martínez.
Los agentes recuperaron la plata de los compradores y los detenidos fueron puestos a disposición del Ministerio Público.

