Las enfermedades virales están fuera de control por una dejadez que termina arrojando víctimas fatales. Lastimosamente. En ese orden, el famoso y nunca bien ponderado dengue sumó un nuevo muerto en esa tenebrosa lista que año tras año renueva cifras, a pesar de las recomendaciones que desde centros de salud no se cansan de reiterar.
Esta vez se llevó a un joven estudiante de Odontología, que perdió la vida en la ciudad de Ñemby tras presentar un cuadro complicado de salud por un presunto caso de dengue hemorrágico, lo cual está casi confirmado.
Se llamaba Elías Amarilla y tenía 23 años. Según relató su hermano César, desde el sábado Elías ya estaba mal y se sentía débil, muy lánguido luego, en sus palabras. Entonces decidieron en la casa llevarlo a un centro asistencial. Luego empezaron las complicaciones y finalmente se descompensó. “Empezó con fiebre, hoy está en el cajón” relató con profunda tristeza.

“Fuimos a consultar en el hospital de Capiatá y se inició la sospecha de dengue, estaba con tratamiento ambulatorio hasta ayer que se descompensó, le llevamos de urgencia al sanatorio Da Vinci, de ahí al Sanatorio Metropolitano y directo a terapia intensiva”, puntualizó César en declaraciones a medios de prensa.
“Él no tomaba ni fumaba”
Su familia destaca que el muchacho no tomaba ni fumaba y era muy dedicado al estudio. “Es el menor de ocho hermanos. No hay palabras. Se le hicieron los análisis pertinentes, tuvo una hemorragia, estaba con plaquetas de 90 mil, lo que hizo que tenga un cuadro de shock y se descompensó. No soportó”, puntualizó su hermano, describiendo las horas críticas. “Le pedimos al intendente que otra familia no pase este dolor tan inmenso que estamos pasando”, remarcó.
UNIDAD
“Todos en el barrio tenemos que unirnos y limpiar. Hasta que te toque es difícil, parece que nos tiene que pasar primero para reaccionar” he'i
CONCIENCIACIÓN
“Uno parece que no toma conciencia, pero te puedo decir que mi hermano está en el cajón”, afirmó.

