Tranquilamente y sin tener ni una pizca de vergüenza, la mujer atajaba su ropa interior a la vista de todos los pasajeros. Nada le importó, solo que se secara.
Según los testigos, que compartieron la secuencia en las redes sociales, la mujer no mostró ningún signo de vergüenza durante los 20 minutos que le tomó realizar la tarea.

