Según informa People, varios testigos del suceso intentaron ayudar a Kaylee, pero esta se negó, por lo que solo pudieron alertar a los servicios de emergencia, quienes la trasladaron al Hospital Greenville Memorial.
Ya en el centro sanitario, los médicos no pudieron hacer nada por salvar los ojos azules de la joven. En su lugar, limpiaron los restos que quedaban dentro de sus órbitas para prevenir infecciones.

