Parece que entró para robar y quedó pegado

| Por Manuel Medina
FINAL DE TERROR. Quiso dar el “golpe” en una casa tomada por el agua, pero encontró un final horrible. ILUSTRACIÓN
  • NI OLOR YA TENÍA. El cuerpo del hombre fue devorado por los gusanos

Un hallazgo con tinte macabro fue el que se dio en una casa abandonada por la crecida del Río Paraguay en la zona conocida como Puerto Botánico de la Capital.

Un hombre que por la pinta entró para robar a la vivienda comprobó que la corriente eléctrica es más fuerte que su brazo y tuvo un final tan fatal como electrizante: desmembrado, cayó al piso, sin que se sepa si la muerte fue fulminante o si agonizó por un espacio de tiempo.

El oficial segundo Luciano Guanes, de la Policía Nacional, fue quien intervino en el caso, por un llamado de los vecinos. He’i que no tienen idea de cuándo pudo haber pasado esto, ya que el finado ni siquiera olor tenía, puesto que los gusanos se encargaron de comer toda la carne.

Por lo que se pudo vichear, se presume que intentó llevarse todo el cableado de la casa, sin tomar la precaución de fijarse si estaba o no conectada la corriente. En una de esas, sacando uno de los apliques, intentó estirar los cables, pero no se dio cuenta que aún tenía electricidad. Considerando la humedad de la zona, al recibir la descarga su cuerpo fue mutilado. El brazo quedó por un lado y el cuerpo por el otro. Junto a él encontraron herramientas a más de un cuchillo.

Por atrás

Se presume que el hombre entró por la puerta de atrás que estaba en el fondo de la casa, porque estaba rota y violentada.

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