Las víctimas se subieron a una pasarela y mostraron sus cicatrices, producto del calvario que vivieron. No solo reclamaron que se detenga la venta de ácido sino que también quisieron generar conciencia sobre la violencia contra las mujeres.
El evento se realizó sin fines de lucro y las once mujeres desfilaron con vestimentas coloridas. Además, hablaron sobre la confianza y posaron para las cámaras.
“Lo que otros piensan de nosotros no tiene relevancia, lo que pensamos sobre nosotros mismos es solo lo que importa”, dijo Deepmala Tiwary, sobreviviente de un ataque.

