Lo que parecía un cometa era una feroz pelota de acero, que pesaba poco más de 6 kilos 700 gramos. De acuerdo a especialistas, se trata de un tanque de titanio usado para almacenar hidracina. No es tóxico, pero si se te cae encima, ¡te mata en seco!
“La hidracina es un químico altamente tóxico y peligrosamente inestable, componente del combustible de ignición ultrarrápida para pequeños motores de alta precisión (motores hipergólicos), utilizados en las etapas superiores de un cohete, naves espaciales o satélites”, he’i el astrónomo aficionado Nicolás Masloff a través de su red social.

