Esta vuelta, la que se sufrió en carne propia esta experiencia es la mismísima ¡casa de Dios! Así como suena. Ni Kirito se salva de los robos. En el templo San Francisco, ubicado en Caballero casi Herrera, entraron y robaron cuatro copones, donde se coloca el vino, y cinco patenas, el platillo donde se colocan las hostias.
La Policía informó además que se produjeron daños dentro del local. Un hombre y una mujer son los responsables.

