Hasta acá, nada de extraordinario. Pero, según publica el portal Itapúa en Noticias, el mismo posee deficiencias que no le permiten comunicarse. Y aún así, sin un guaraní en el bolsillo, viajó a casi 1.000 kilómetros de distancia.
Al llegar a la ciudad rapai, su imagen fue publicada en el Facebook. Ahí, una persona que conoce a la familia, se enteró y actuó de nexo. Hoy, gracias a gestiones de políticos de la zona, está nuevamente en casa.

