Tras ese aburrido tranque se prodigaron un poco más en el complemento. Luqueño tuvo algunas ocasiones, sobretodo en los pies y la cabeza de Nicolás Orsini. El delantero curepa fue el que más quiso evitar el cero en el partido, aunque esta vez no estuvo fino.
Incluso se lo vio pivoteando en las cercanías del área buscando su gol, pero no hubo caso.
Santaní tuvo en Blas Díaz a su jugador más constante y que buscó llegar con mayor prolijidad al arco rival. Fue también el mayor generador de jugadas, en busca de los delanteros Fabio Escobar y Cristian Ovelar, quienes tuvieron sus ocasiones bien resueltas por la defensa auriazul.
De los dos, el que quedó más tocado fue el “Chanchón”, que nuevamente se quedó tras golear a Guaraní. Para Santaní, que estrenó a su DT Mario Jara en el banco, es un pequeño impulso, tras sus siete derrotas precedentes.

